En los rincones donde la esperanza parece desvanecerse, nuestras obras nacen como respuesta viva al clamor de los más necesitados. Niños excluidos, abuelos olvidados, enfermos abandonados… todos ellos esperan no solo ayuda, sino amor. Bajo el ideal luminoso de Santa Teresa de Calcuta y el impulso del proyecto MANUS DEI, queremos ser manos de Dios que acarician, levantan y acompañan.
Hoy, más que nunca, necesitamos corazones generosos, manos disponibles y almas dispuestas a servir. Invitamos a benefactores, voluntarios y colaboradores a unirse a esta historia de misericordia audaz. No se trata solo de dar, sino de amar hasta que duela, como decÃa la Madre Teresa. Cada gesto, cada aporte, cada presencia transforma vidas y enciende la luz de Cristo en los más vulnerables.
Sea parte de esta misión. Juntos, hagamos que el amor se vuelva acción, que la fe se vuelva camino, y que la caridad se vuelva rostro.
Porque servir a los pobres no es una opción: es un privilegio.




































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